Por parte de la víctima del maltrato: Lo más frecuente es que no reconozca la existencia de malos tratos por temor a posibles represalias o perjudicar a su maltratador, que es su familiar. Aparecen sentimientos de culpa, vergüenza por lo que están viviendo. El hecho de depender del cuidador le incapacita a pedir ayuda, no saben a quién llamar o en quien confiar. Acaban aceptando el maltrato como algo normal.
Por parte del responsable del maltrato: Siempre niegan los hechos intentando aislar a la victima para impedir que informe a los profesionales de la situación. Niegan siempre de la existencia y rechazan cualquier tipo de intervención.
INDICADORES DEL MALTRATO
En la posible víctima:
- Parece tener miedo o excesivo respeto al cuidador
- No responde a preguntas, mira al cuidador antes de contestar
- Comportamiento cambiante ante la presencia o ausencia dl cuidador en la sala
- Presenta baja autoestima
- Manifiesta soledad
En el cuidador posible responsable del maltrato
- Sufre estrés o sobrecarga
- Intenta evitar que el profesional esté a solas con la persona mayor
- Contesta a las preguntas realizadas a la persona mayor, sin darle oportunidad de contestar por si mismo.
- Obstaculiza la asistencia al mayor en el domicilio
- Olvida las citas sanitarias de la persona mayor
- Muestra escaso autocontrol, está a la defensiva
- Culpabiliza de todo a la persona mayor
- Verbalmente abusivo
Generalmente, las historias que cuentan la persona mayor y el cuidador son incongruentes o de versiones contradictorias, observándose una relación conflictiva entre ellos( discusiones, insultos..). A la persona mayor se la aisla y no se la integra en la vida familiar. Los familiares ponen dificultad a la intervención de los profesionales, poniendo siempre excusas para abrir el domicilio y permitir la realización de una entrevista. Normalmente la vivienda está en condiciones higiénicas inaceptables.
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