sábado, 13 de noviembre de 2010

Si pudiera dar marcha atrás

Es curioso como pasa la vida, sin darte cuenta a dado un giro de 360 grados, las responsabilidades se han instalado en nuestro día a día. Atendemos trabajo, hijos y nuestra escala de valores se tambalean.
                                               
Pero cuando se cruza la barrera de la ancianidad , un sentimiento se adueña  de nuestras vidas . El tiempo deja de ser importante y te preguntas si ha merecido la pena o si has dejado huella en este precioso mundo.


leed este cuento os cambiará la vida.


"Pedro y el hilo mágico"
Pedro era un niño muy vivaracho e incapaz de vivir el momento. Cuando estaba en el colegio soñaba con estar fuera, cuando jugaba pensaba con las vacaciones. Pedro estaba todo el día soñando sin tomarse el tiempo  para saborear los momentos especiales de la vida. Una mañana Pedro paseaba por el bosque y se encontró con una anciana debía tener cien años, en la mano tenía un pelota mágica le colgaba un hilo de oro.
La anciana le dijo: "Pedro este es el hilo de tu vida si tiras de él, un día pasará en cuestión de segundos y si tiras con fuerza pasaran meses e incluso años."
Pedro excitado por el descubrimiento tiró del hilo dorado y se encontró siendo un adolescente, tenía una bonita amiga. No había aprendido a disfrutar el presente y su maravillosa vida cuando volvió a tirar nuevamente del hilo, mucho años pasaron en un instante, se había transformado en un adulto y estaba rodeado de hijos. Su madre a la que tanto quería era una anciana frágil. Pero  seguía sin poder vivir el momento,  de modo que una vez más tiró del hilo mágico Pedro comprobó que era un anciano, que su esposa  había muerto y sus hijos habían iniciado una vida lejos de su casa. Por primera vez Pedro comprendió que no había sabido disfrutar de las maravillas de la vida.  No había jugado con sus hijos, no les había visto crecer  Había pasado por la vida  a toda prisa, sin pararse a ver lo bueno que había en el camino. Pedro se puso muy triste y decidió ir al bosque para aclarar sus ideas alzó los ojos y vio a la anciana que años atrás le había regalado la pelota mágica."¿has disfrutado de mi regalo?, preguntó ella. Pedro vacilo "al principio fue divertido pero hoy me siento vacío. Me he perdido el don de la vida". La anciana vaciló un momento y le dijo: Te concederé un único deseo. Pedro le respondió: "Quisiera  a ser un niño". Dicho esto Pedro volvió a ser un niño de nuevo.
Por desgracia la historia de Pedro y el hilo dorado es solo un cuento. En el mundo real no tenemos una segunda oportunidad. Hoy es tu oportunidad de despertar a ese regalo que es la vida. deléitate de los momentos especiales.

No sacrifiques el presente por correr hacia el futuro.

. Madre eres un sol, te quiero. Besos a todas las madres.













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2 comentarios:

  1. La vida cambia en un sólo instante, parece que fue ayer cuando nos poníamos a la vez a estudiar para conseguir el futuro que más queríamos, a día de hoy yo estoy a 500 km de distancia de lo que siempre fue y será mi pueblo natal, mi familia... pero siempre tendré en mi corazón a la gente que me demostró lo maravillosos que eran y que me hicieron ver que con el paso del tiempo cada uno recibe aquello que sembró.
    Me alegra mucho y lloro de felicidad observando la gran mujer que vas a llegar a ser porque no dudo ni un instante la profesionalidad que guardas en tu interior.
    No cambies nunca porque las verdades personas que forman tu vida sabemos realmente lo grande que eres.
    Te Quiero, Tu hijo

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  2. Cuenta la leyenda india que un hombre transportaba agua todos los días a su aldea usando dos grandes vasijas, sujetas en las extremidades de un pedazo de madera que colocaba atravesado sobre sus espaldas.
    Una de las vasijas era más vieja que la otra, y tenía pequeñas rajaduras; cada vez que el hombre recorría el camino hasta su casa, la mitad del agua se perdía.
    Durante dos años el hombre hizo el mismo trayecto. La vasija más joven estaba siempre muy orgullosa de su desempeño, y tenía la seguridad de que estaba a la altura de la misión para la cual había sido creada, mientras que la otra se moría de vergüenza por cumplir apenas la mitad de su tarea, aun sabiendo que aquellas rajaduras eran el fruto de mucho tiempo de trabajo.
    Estaba tan avergonzada que un día, mientras el hombre se preparaba para sacar agua del pozo, decidió hablar con él:
    -Quiero pedirte disculpas ya que, debido a mi largo uso, sólo consigues entregar la mitad de mi carga, y saciar la mitad de la sed que espera en tu casa.
    El hombre sonrió y le dijo:
    -Cuando regresemos, por favor observa cuidadosamente el camino.
    Así lo hizo. Y la vasija notó que, por el lado donde ella iba, crecían muchas flores y plantas.
    -¿Ves como la naturaleza es más bella en el lado que tú recorres? –comentó el hombre-. Siempre supe que tú tenías rajaduras, y resolví aprovechar este hecho. Sembré hortalizas, flores y legumbres, y tú las has regado siempre. Ya recogí muchas rosas para adornar mi casa, alimenté a mis hijos con lechuga, col y cebollas. Si tú no fueras como eres, ¿cómo podría haberlo hecho?

    MORALEJA:
    "Todos nosotros, en algún momento, envejecemos y pasamos a tener otras cualidades. Es siempre posible aprovechar cada una de estas nuevas cualidades para obtener un buen resultado".(Autor: Paulo Coelho)

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